El entusiasmo por apoyar a la Selección Mexicana durante el Mundial 2026 impulsó un notable incremento en la venta de playeras no oficiales. Para muchos aficionados, el elevado costo de los jerseys originales hizo que las réplicas se convirtieran en una alternativa más accesible para vestir los colores del Tricolor.

Comerciantes señalaron que la alta demanda, la facilidad para encontrarlas en mercados y tianguis, así como su apariencia similar a las originales, favorecieron el crecimiento de las ventas de estos productos durante el torneo. En muchos casos, los aficionados priorizaron el precio sobre la autenticidad de la prenda.

Especialistas recuerdan que la compra de productos oficiales contribuye al respeto de los derechos de propiedad intelectual y al desarrollo de la industria deportiva. Sin embargo, la diferencia de precios entre las prendas originales y las réplicas continúa siendo uno de los principales factores que impulsan el mercado informal durante eventos de gran impacto como la Copa del Mundo.













