El robo y contrabando de combustible continúa siendo uno de los principales problemas relacionados con el mercado ilegal de hidrocarburos en México. Aunque las autoridades han reforzado los operativos para combatirlo, el delito sigue representando importantes pérdidas económicas para Petróleos Mexicanos y para el Estado. Datos recientes señalan que Pemex habría registrado pérdidas por más de 23 mil millones de pesos durante 2025 debido al robo de combustible.

La problemática también ha evolucionado hacia el llamado “huachicol fiscal”, que consiste en introducir o comercializar combustible de manera ilegal mediante empresas fachada, documentación falsa, alteración de volúmenes y evasión de impuestos. En abril de 2026, autoridades federales detuvieron a 14 personas y aseguraron gaseras y bodegas relacionadas con una red dedicada al contrabando de hidrocarburos en distintos estados del país.

A pesar de los decomisos y detenciones, el fenómeno continúa representando un reto para las autoridades debido a las redes financieras y logísticas que permiten mover el combustible ilícito. El gobierno federal ha señalado que fortalecerá la vigilancia, el control aduanero y la trazabilidad de los hidrocarburos para reducir el contrabando y combatir las organizaciones que obtienen ganancias de esta actividad.













