Tras la victoria de México por 2-0 sobre Ecuador en los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026, miles de aficionados se congregaron en el Ángel de la Independencia para celebrar el histórico pase del Tricolor a la siguiente ronda. La euforia se apoderó de Paseo de la Reforma, donde familias, grupos de amigos y turistas se unieron entre cánticos, banderas, bengalas y caravanas de automóviles que hicieron del emblemático monumento el epicentro de la celebración nacional.

Sin embargo, conforme avanzó la noche, la enorme concentración de personas derivó en momentos de caos. De acuerdo con los reportes de las autoridades, una estampida provocada por la presión de la multitud dejó varias personas lesionadas y la muerte de cuatro aficionados, mientras que cientos más recibieron atención médica por golpes, deshidratación y crisis nerviosas. Los cuerpos de emergencia desplegaron un amplio operativo para atender la situación e iniciar las investigaciones correspondientes sobre lo ocurrido.

Tras los hechos, el Gobierno de la Ciudad de México anunció un reforzamiento de las medidas de seguridad para los siguientes encuentros de la Selección Mexicana, incluyendo mayor presencia policial, control de accesos y restricciones en las zonas de concentración masiva. Las autoridades hicieron un llamado a la afición para celebrar con responsabilidad, mientras el país continúa ilusionado con el desempeño del Tricolor en la justa mundialista.













